Universo Abierto
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Jan 26, 2026

Inteligencia afectiva en la inteligencia artificial

Schroeder, Ray. “Affective Intelligence in Artificial Intelligence.” Inside Higher Ed, 21 de enero de 2026. https://www.insidehighered.com/opinion/columns/online-trending-now/2026/01/21/affective-intelligence-artificial-intelligence Un aspecto que a menudo se pasa por alto en los debates sobre inteligencia artificial (IA) en educación: la inteligencia afectiva. El autor, Ray Schroeder, subraya que muchas tecnologías impulsadas por IA han sido diseñadas principalmente para analizar y…


Schroeder, Ray. “Affective Intelligence in Artificial Intelligence.” Inside Higher Ed, 21 de enero de 2026. https://www.insidehighered.com/opinion/columns/online-trending-now/2026/01/21/affective-intelligence-artificial-intelligence

Un aspecto que a menudo se pasa por alto en los debates sobre inteligencia artificial (IA) en educación: la inteligencia afectiva. El autor, Ray Schroeder, subraya que muchas tecnologías impulsadas por IA han sido diseñadas principalmente para analizar y responder a datos cuantitativos —como hechos, cifras y fórmulas— lo cual es útil, pero insuficiente para la complejidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje. A juicio de Schroeder, la efectividad educativa no depende solo de transmitir información, sino también de reconocer y responder a las emociones, motivaciones y experiencias individuales de los estudiantes, factores que tradicionalmente han sido dominio de los docentes humanos más atentos y empáticos.

El texto explora cómo las tecnologías modernas, especialmente los sistemas de tutoría inteligente y agentes de IA, están evolucionando para incorporar capacidades de reconocimiento emocional. Estas herramientas avanzadas pueden analizar expresiones faciales, tono de voz o patrones de interacción para percibir estados afectivos y adaptar la enseñanza en consecuencia. Schroeder argumenta que este tipo de inteligencia afectiva integrada en IA representa un potencial significativo para personalizar el aprendizaje y mejorar la experiencia educativa de los estudiantes al ajustarse a su ritmo, frustraciones, logros y necesidades emocionales, algo que las IA tradicionales no lograban.

Además, el artículo sitúa este avance en el contexto más amplio de la práctica docente: si bien los sistemas con sensibilidad afectiva no reemplazarán la función humana, pueden complementar a los educadores al proporcionar datos adicionales sobre la disposición emocional del estudiante. Esto podría permitir intervenciones más tempranas y efectivas cuando ocurre frustración o desmotivación, así como acelerar el progreso cuando el estudiante muestra compromiso y comodidad con el material. Schroeder cierra con una invitación a los líderes y facultades de educación superior a experimentar, comprender y liderar el uso de estas tecnologías, enfatizando que el liderazgo informado es clave para maximizar los beneficios de la IA afectiva en la educación.