
Lo, Leo S. “Trump’s attack on libraries was predictable. Its consequences could be devastating.” The Guardian, 21 de marzo de 2025.
En un artículo de opinión publicado en The Guardian, Leo S. Lo —presidente de la Association of College and Research Libraries— denuncia la reciente iniciativa del presidente Donald Trump de eliminar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS), la única agencia federal de Estados Unidos encargada de financiar y apoyar bibliotecas y museos en todo el país.
Según Lo, aunque muchos no se sorprendan por las propuestas de Trump, este ataque era en realidad previsible en un contexto de creciente hostilidad política hacia las instituciones educativas y culturales. Subraya que la eliminación del IMLS no es simplemente un recorte presupuestario, sino una acción que podría desmantelar infraestructuras comunitarias esenciales que apoyan la alfabetización, la formación laboral, el acceso digital, la preservación cultural y la participación cívica.
Lo recuerda que, lejos de ser reliquias obsoletas en la era digital, las bibliotecas siguen siendo fundamentales para millones de estadounidenses: por ejemplo, en Dallas, Texas, se registraron casi 3,9 millones de recursos digitales prestados en un año, lo que demuestra la importancia continua de estas instituciones como puertas de acceso a oportunidades educativas y económicas, especialmente para familias con menos recursos. Además de su valor práctico, las bibliotecas tienen un impacto económico positivo, con programas que generan retornos significativos por cada dólar invertido.
El artículo también explora el impacto desproporcionado que el recorte de fondos tendría en comunidades indígenas, rurales y académicas. Proyectos que preservan lenguas y culturas, plataformas educativas abiertas y programas inclusivos para estudiantes con autismo son solo algunos ejemplos de iniciativas que dependen de las subvenciones del IMLS. Sin este apoyo, muchos de estos servicios quedarían en riesgo, debilitando la capacidad de los bibliotecarios para combatir la desinformación y apoyar el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Frente a esta situación, Lo insta a la ciudadanía a actuar: contactar a sus legisladores, participar en reuniones comunitarias y difundir el valor de las bibliotecas para protegerlas de una pérdida que, en su opinión, sería “devastadora” no solo para los servicios culturales, sino para la salud de la democracia misma.