Tecnológico de Monterrey - Instituto para el Futuro de la Educación
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Dec 5, 2025

Fortalecer la labor docente: una prioridad hacia el 2030

La escasez docente compromete las oportunidades educativas y exige fortalecer la profesión para garantizar una educación de calidad.


Conforme se acerca el año 2030, fecha límite pautada para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el ODS 4, que apuesta por garantizar educación equitativa y de calidad, se vuelve cada vez más complejo de alcanzar. Estos objetivos fueron planteados en 2015 por las Naciones Unidas como una agenda para enfrentar distintas problemáticas globales. Este desafío asociado a la educación queda reflejado en el Informe mundial sobre el personal docente: afrontar la escasez de docentes y transformar la profesión, presentado por la UNESCO y traducido y revisado en español por la Fundación SM.

Este primer reporte global sobre el personal docente surge también de la colaboración con el Equipo Especial Internacional sobre Docentes para Educación 2030, con el propósito de dialogar sobre el urgente reto de contar con personal cualificado y motivado en el aula. La escasez de maestros afecta directamente la educación y su pertinencia (que responde y se adecua a las necesidades de los estudiantes y de su contexto), lo que conduce a aulas masificadas, deterioro en los procesos de enseñanza y una disminución de las oportunidades de aprendizaje, especialmente en las comunidades más desfavorecidas.

Sin embargo, se estima que para progresar en la meta marcada para 2030 se requerirán 44 millones de docentes adicionales para educación primaria y secundaria universal. El documento observa las causas de la falta de profesorado, resaltando una brecha en la financiación de la educación, el impacto latente de la pandemia de COVID-19 y la evolución de avances tecnológicos, entre ellos el auge de la inteligencia artificial. 

Esta escasez también tiene consecuencias, siendo costosa para los sistemas al aumentar la carga de trabajo de las y los maestros, perjudicando la calidad educativa. Tan sólo para financiar los puestos que aún son necesarios ocupar, se calcula que tomarán 120.000 millones de dólares anuales. Sin importar el nivel de renta de un país, es una preocupación inminente. 

En la Declaración y el Marco de Acción de Incheon se establece que “las y los docentes y educadores estén empoderados, sean debidamente contratados, reciban una buena formación, estén cualificados profesionalmente, motivados y respaldados dentro de sistemas que dispongan de recursos suficientes, que sean eficientes y que estén dirigidos de manera eficaz”. 

Aunque han surgido más investigaciones sobre la docencia y diversos aspectos vinculados a esta profesión, al momento no había ningún informe que se dedicara a examinar prácticas prometedoras o a realizar un seguimiento periódico de progresos globales para la cuarta meta de los ODS. Por tanto, el planteamiento es publicar este documento cada dos años con un enfoque temático, a fin de apoyar a la sociedad para avanzar en este compromiso a nivel mundial. 

De forma que este reporte aborda nuevos datos e investigaciones, así como brinda recomendaciones y buenas prácticas acerca de la contratación, la retención y el desarrollo profesional de los maestros. Por ejemplo, incluyen formas de enfrentar las tasas de abandono del profesorado mediante una mayor valoración de la labor de este rol, la implementación de políticas inclusivas, la mejora de condiciones laborales y un incremento en la autonomía del personal. Todo ello parte de la convicción de que contar con una fuerza docente empoderada y respaldada es fundamental para garantizar una educación de calidad y, especialmente, para promover el aprendizaje a lo largo de la vida.

El desafío múltiple de la escasez docente

Definir qué se entiende por escasez de docentes y descomponer sus distintos elementos constituye un desafío complejo y multifactorial. En términos básicos, esta escasez puede manifestarse en aulas masificadas, donde un número elevado de estudiantes recibe atención limitada, lo que aumenta el riesgo de que algunos no accedan a la educación o abandonen prematuramente sus estudios. También puede reflejarse en la contratación de docentes sin la formación adecuada o sin las especializaciones necesarias para impartir enseñanza de calidad. Ante esto, el informe denomina que medir esta problemática no consta de un proceso sencillo ni uniforme para todos los contextos, a pesar de que aqueja a la sociedad a nivel global. 

Por consiguiente, los autores del reporte designan tres categorías en las que pueden agruparse las causas para abandonar la profesión docente: 

  1. Factores de alejamiento: condiciones laborales y bienestar docente
  2. Factores de atracción: remuneración y oportunidades de crecimiento profesional
  3. Razones personales: jubilación, problemas de salud u obligaciones familiares. 

Cabe resaltar que algunos sistemas también afrontan la migración de talento cualificado, con territorios como Canadá, Alemania, el Reino Unido, Irlanda del Norte o los Estados Unidos que albergan una gran parte de docentes inmigrantes. Así como, el personal que atiende situaciones de emergencia o de crisis puede dejar su puesto con mayor frecuencia. 

Varios de los factores que contribuyen a la escasez están vinculados al estatus de la profesión. A nivel global, la atracción hacia la docencia ha disminuido, mientras los sistemas intentan atraer y retener a su personal. Asimismo, la disminución de requisitos de ingreso para ser docente afecta negativamente el prestigio de la profesión, pero los salarios poco llamativos, las precarias condiciones laborales y la carga pesada de trabajo desincentivan a aspirantes y profesionales a unirse o permanecer en la docencia. Además, muchos docentes suelen tener contratos a corto plazo con acceso limitado a la atención sanitaria, pensiones, subsidios por enfermedad o permisos parentales, lo que los deja vulnerables y sin seguridad laboral.

Según el informe, los docentes hombres más jóvenes tienden a abandonar la profesión con mayor frecuencia. Mientras que las mujeres siguen subrepresentadas en puestos directivos o ciertos espacios por falta de alojamiento digno, así como condiciones laborales inseguras o insalubres y de discriminación. Por ende, estos factores estructurales y contextuales amplían la problemática de la escasez docente.

En México, este panorama no dista mucho de la realidad. A manera de ilustración, el documental La voz de los docentes, producido por la agencia Lexia, recopiló las opiniones y experiencias de docentes de todos los niveles educativos, tanto de instituciones públicas como privadas. La pieza muestra de forma auténtica y directa los desafíos, las motivaciones y la complejidad de la labor docente.

De igual manera, se afirma que los estudiantes pertenecientes a grupos minoritarios se benefician de la presencia de docentes que comparten su origen étnico, racial, lingüístico o cultural. No obstante, profesores con estas características tienen un mayor riesgo de abandono en comparación con sus colegas y pueden enfrentarse a discriminación directa e indirecta. Algunos sistemas han desarrollado programas que contratan particularmente a docentes inmigrantes o pertenecientes a minorías y les ofrecen apoyo adicional.

Agregado a esto, la capacidad de las instituciones para responder a las demandas de un mundo digitalizado también es clave. Los maestros deben ser equipados con capacitación para evaluar riesgos potenciales, ayudar a los alumnos a enfrentar retos, aprovechar oportunidades disponibles, así como divulgar la comprensión sobre el cambio climático, con el fin de contribuir a una sociedad más equitativa y sostenible. 

El informe señala que: “Las y los docentes desempeñan un papel fundamental para garantizar la calidad de la educación. Todo el personal docente debe recibir una formación pedagógica adecuada, apropiada y pertinente para enseñar en el nivel educativo seleccionado y contar con la cualificación académica en las materias que se espera que enseñen”. No obstante, la noción del “docente cualificado” varía considerablemente entre sistemas educativos, lo cual obstaculiza comparaciones internacionales y el establecimiento de estándares comunes. Por ello, es necesario abordar este desafío considerando las particularidades de cada región para evitar que se convierta en un impedimento para ofrecer educación de calidad.

Mecanismos para atender la falta de maestros

Existe un amplio abanico de opciones en cuanto a instrumentos que instancias educativas pueden utilizar para hacer la docencia más alentadora, desde estrategias integrales de gestión hasta decisiones políticas; como el cumplimiento de requisitos elementales referentes al salario o condiciones laborales adecuadas. Los salarios competitivos e incentivos como una mejora en la cultura escolar, los horarios de trabajo o el apoyo en salud mental coadyuvan a su satisfacción laboral. 

El liderazgo efectivo es fundamental para habilitar entornos escolares motivadores y mejorar las condiciones anteriores para los docentes. De acuerdo con el informe, los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) de la UNESCO revelan que las escuelas latinoamericanas que tienen autoridades directivas que participan con mayor regularidad en la observación en el aula o que promueven la colaboración entre docentes pueden alcanzar mejores resultados en matemáticas, lenguaje y ciencias. 

Los autores sugieren que usar un sistema de información y gestión personal del docente puede apoyar a proyectar las necesidades del personal. El sistema MIRADOR de Senegal integra módulos de datos que dan seguimiento a elementos como la gestión de la carrera docente, la contratación, la formación y el número de efectivos para proyectar las futuras necesidades de reemplazo de maestros. Sin embargo, estos recursos difieren bastante a escala global, con este propósito en mente, la UNESCO diseñó una herramienta de evaluación de madurez para facilitar a los países en este proceso y evaluar la calidad de los datos y su utilización.

Por otra parte, es posible que las jornadas laborales prolongadas y las responsabilidades administrativas excesivas eleven los niveles de estrés y reduzcan la motivación. Para ello, los horarios que brindan flexibilidad para equilibrar su vida personal y profesional son vitales. Ahí, el uso de la tecnología responsablemente y con propósito podría ayudar a aliviar cierta carga para realizar tareas básicas. 

El documento asegura que 11 de 18 países de América Latina y el Caribe compartieron haber implementado medidas políticas a nivel nacional relacionadas con la salud mental y el apoyo psicosocial para educadores en primaria y secundaria en el año escolar 2021-2022. Lo que representa un gran apoyo para aliviar el estrés laboral y la ansiedad.

Otra estrategia que por más sencilla que parezca es altamente relevante y efectiva, es el reconocimiento de los logros. Respetar y reconocer la labor docente, en sus contextos específicos, aumenta su visibilidad. 

Conforme a la Fundación SM, la UNESCO y el Equipo Especial Internacional sobre Docentes para Educación 2030, es imperativo que la docencia reciba apoyo con el fin de transformar al profesorado y convertir a cada uno en agente de cambio. Por esta razón, en conjunto crearon un decálogo con las condiciones que se deberían dar en la profesión para conducir a una educación de calidad. 

Por todos los motivos planteados anteriormente, el reporte fija que debe existir un nuevo contrato social para el personal docente. La Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación designa que la profesión debe ser altamente colaborativa, con un enfoque en la reflexión, investigación, creación de conocimiento e innovación. Por lo que recuperar el papel de las personas que fungen como docentes como profesionales colaborativos, autónomos y competentes es un objetivo de este informe.

Sus autores disponen que identificar las aptitudes, competencias y el potencial transformador de los maestros debe ser el núcleo para dar valor a la profesión. Es por esto que es indispensable reposicionar esta labor para que los profesores funjan como facilitadores y guías creativos en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Encontrar aspirantes que realmente se sientan atraídos por la docencia como vocación y proteger por medio de leyes para que exista un cuerpo docente equilibrado en diversidad es trascendental para redefinir la educación. 

Pero también los modelos de formación individual basados en cursos y créditos deben ser vistos como enriquecedores, desde la promoción de comunidades de práctica e intercambio, la incorporación de pedagogías de cooperación y solidaridad en la formación docente y la priorización del aprendizaje-servicio, la investigación-acción y el compromiso con la comunidad.

Finalmente, es de suma importancia desarrollar políticas docentes integrales que abarquen las dimensiones que afectan a los docentes. Escucharlos y fomentar la participación del profesorado y sus organizaciones en la elaboración de políticas es un recurso significativo, e igualmente apoya en la democratización de las mismas. 

En definitiva, el reporte asegura que distinguir el rol docente como productor de conocimiento, aunado a fomentar la sistematización y el intercambio de prácticas pedagógicas, debe considerarse en el centro de la transformación educativa. Hacer de la docencia una profesión intelectualmente estimulante contribuirá a mejorar su atractivo y retención. Sólo así será posible enfrentar la escasez de personal docente y garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, con oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos los estudiantes y profesores.


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