En los últimos días apareció una escena que incomoda a más de uno.
No ocurre en una plaza.
No ocurre en una escuela.
No ocurre frente a un edificio público.
Ocurre dentro de un videojuego.
Niños y jóvenes latinos están organizando protestas contra el ICE dentro de Roblox.
Avatares que corren.
Casas virtuales allanadas.
Pancartas pixeladas con mensajes claros: “No somos ilegales”, “Mantengan a las familias unidas”.
Y una frase que duele más de lo que parece:
“Ni siquiera aquí estamos a salvo.”
Cuando el juego deja de ser solo juego
Roblox no es un videojuego más.
Es un ecosistema donde millones de chicos viven parte de su vida cotidiana: juegan, charlan, ensayan identidades, construyen mundos.
Para muchos niños migrantes, ese espacio se convirtió en el único lugar donde pueden decir lo que afuera no se animan.
No porque no tengan ideas.
Sino porque tienen miedo.
Protestar con avatares
Las escenas se repiten en mundos como Brookhaven:
agentes del ICE representados por avatares
irrupciones en casas virtuales
arrestos simulados
marchas improvisadas
videos que luego circulan por TikTok, Instagram, YouTube
Incluso aparecen contraataques: otros jugadores que “reprimen” las protestas dentro del juego.
No es una metáfora suave.
Es una traducción directa del mundo real al lenguaje del videojuego.
¿Por qué pasa ahí?
Porque para estas infancias:
el espacio físico es riesgoso
la protesta callejera no siempre es posible
la política se vive como amenaza, no como debate
Entonces la experiencia se desplaza.
No desaparece.
Se transforma.
El videojuego se vuelve:
refugio
escenario
lenguaje político
Activismo infantil (aunque incomode)
Esto no es “politización exagerada”.
Es procesamiento emocional y social.
Las infancias no están “jugando a la política”.
Están entendiendo el mundo con las herramientas que tienen.
Y hoy, esas herramientas son digitales.
Lo que esto dice (y no queremos escuchar)
Que las plataformas no son neutras.
Que los videojuegos también son espacios culturales.
Que las bibliotecas, las escuelas y los adultos llegamos tarde si creemos que la formación política empieza recién en la adolescencia.
Y que cuando un chico dice “ni siquiera aquí estamos a salvo”, no está hablando del juego.
Está hablando de su vida.
Para pensar desde la biblioteca y la educación
Tal vez la pregunta no sea
qué hacen los chicos en Roblox,
sino por qué ese espacio está haciendo el trabajo que otros abandonaron.
Escucha.
Expresión.
Comunidad.
Lenguaje.
📌 Fuentes y lecturas recomendadas
Niños y jóvenes latinos organizan protestas contra el ICE dentro de Roblox — El País
Kids are protesting ICE in Roblox — Teen Vogue
Los niños están convirtiendo Roblox en un terreno de protesta virtual — Yahoo / Fast Company
Roblox protests against ICE go viral — Latin Times
📚 Del papel al algoritmo
Porque incluso en los mundos virtuales, la lectura del contexto sigue siendo imprescindible.